Project Christine peligra por el poco apoyo de los OEM

El director general de Razer, Min-Liang Tan, asegura que esperaba mayor entusiasmo entre los fabricantes para proporcionar piezas para su ordenador modular, Project Christine. Sin embargo, ya ha conseguido el apoyo de varios OEM para poder realizar un anuncio sobre el producto antes de final de año.

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En una entrevista con TechRadar (en inglés), el consejero delegado de Razer, Min-Liang Tan, ha confesado que el apoyo de los fabricantes no ha sido tan masivo como se esperaban, y que la mayoría han condicionado el proporcionar piezas para el ordenador modular a un cierto número de unidades vendidas. Como ya te contamos, Project Christine es un ordenador modular que utiliza componentes estándar de PC que, eso sí, se encuentran dentro de un módulo diseñado a medida por Razer que se conecta al nodo central mediante dos tubos estancos para la refrigeración (líquida, por agua), un conector de datos y enchufes de corriente.

Project Christine se compone de un nodo central y módulos.

Todo tipo de módulos son posibles en Project Christine, desde unidades ópticas hasta paneles de control.

Project Christine, miedo y duda para el power user

Uno de los primeros -y comprensibles- miedos de los usuarios más avanzados al presentarse Project Christine fue que, al ser Razer el único proveedor de los módulos especiales, se pierde la arquitectura abierta de los ordenadores personales para pasar a depender de las actualizaciones de Razer. Otro problema potencial podría ser que Razer estableciese acuerdos de exclusividad sólo con un fabricante: Nvidia o AMD para gráficas, Asus o Creative para tarjetas de sonido, etc. De esa manera la libertad de elección del usuario se vería coartada por la disponibilidad de las piezas. El público principal para Project Christine no sería el que monta su propio PC, sino usuarios avanzados que no tienen el tiempo, los conocimientos o la valentía para abrir su ordenador y actualizarlo cada poco tiempo. Por poner un ejemplo, un usuario de una estación de trabajo como el Mac Pro sería el objetivo ideal al que destinarle un PC de bajo mantenimiento, fácil de reparar y con constantes actualizaciones. Si Apple considera que merece la pena actualizar su estación de trabajo, a pesar del infame comentario de Steve Jobs sobre los coches y los camiones para promocionar el iPad, eso significa que sigue habiendo un mercado para los camiones.

Para aliviar parte de las dudas de los futuros clientes, Razer propuso un modelo de suscripción que permitiese, en vez de pagar el coste total del ordenador modular, pagar una cifra inicial y luego un coste anual que daba derecho a ciertas actualizaciones de los módulos más críticos, como gráfica o CPU, tras un tiempo de suscripción determinado. Al minimizar la inversión en el equipo, sería más fácil que los usuarios echasen el proyecto a rodar. Ahora, Min-Liang Tan afirma que han conseguido el apoyo de “2 o 3 fabricantes” lo que al parecer permite un cierto grado de libertad para cada pieza. El director general de la compañía ha prometido dar más noticias sobre el proyecto antes de que acabe el año.